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QUE EL SÍNDROME DE INTESTINO IRRITABLE NO LO COJA DESPREVENIDO

El síndrome del intestino irritable es un problema que afecta al intestino grueso. Puede causar cólicos abdominales, distensión y cambios en los hábitos intestinales. Algunas personas con este trastorno tienen estreñimiento, otras tienen diarrea. Algunas pasan de un cuadro de estreñimiento a uno de diarrea. Aun cuando el síndrome del intestino irritable puede causar muchas molestias, no daña el intestino.

El síndrome del intestino irritable es un cuadro común. Las mujeres lo sufren el doble más que en los hombres, y es más común en personas menores de 45 años.

Causas

Hasta hoy, no se conoce ningún mecanismo único que explique por qué los pacientes con colon irritable sufren estos síntomas de forma crónica y recidivante. Desde un punto de vista general, lo más aceptado y demostrado es que existen alteraciones de la motilidad y/o de la sensibilidad digestiva, influenciadas por factores psicológicos. «Cada vez se está implicando más al eje barrera intestinal-microbiota, es decir la flora intestinal. Esta parece tener un papel muy importante sobre activación del sistema inmune a nivel de las paredes intestinales, que podría condicionar esta patología», según Moreno García. Además, se han propuesto otras diferentes alteraciones que también podrían influir en esta enfermedad: gastroenteritis, intolerancias alimentarias, alteraciones hormonales y factores genéticos. Algunos expertos apuntan que puede estar relacionado con el estrés laboral, familiar o económico.

Síntomas

Los signos y síntomas del síndrome del intestino irritable varían. Los más frecuentes son los siguientes:

  • Dolor abdominal, cólicos o hinchazón que suelen aliviarse de forma total o parcial al evacuar los intestinos
  • Exceso de gases
  • Diarrea o estreñimiento; a veces, episodios alternados de diarrea y estreñimiento
  • Mucosidad en las heces

La mayoría de las personas con síndrome del intestino irritable tiene momentos en los que los signos y síntomas son peores y oportunidades en las que mejoran o, incluso, desaparecen por completo.

Cuándo consultar al médico

Consulta con el médico si tienes cambios persistentes en los hábitos intestinales u otros signos o síntomas del síndrome del intestino irritable. Pueden ser indicio de una enfermedad más grave, como el cáncer de colon. Estos son algunos de los signos y síntomas más graves:

  • Adelgazamiento
  • Diarrea durante la noche
  • Sangrado rectal
  • Anemia por deficiencia de hierro
  • Vómitos sin causa aparente
  • Dificultad para tragar
  • Dolor persistente que no se alivia al despedir gases o al evacuar los intestinos

Prevención

Una alimentación adecuada puede ayudar a prevenir futuros problemas de colon irritable. Se aconseja que las comidas sean pobres en grasas y ricas en proteínas y fibras (un buen ejemplo para cumplir estas recomendaciones sería seguir el patrón alimentario de la dieta mediterránea). Hay alimentos que además pueden provocar una mayor cantidad de gases como la col, las legumbres, los frutos secos o las bebidas alcohólicas, que estos pacientes deben evitar para paliar dolores o molestias.

El agua también puede ayudar a reducir la irritación si se bebe entre un litro y medio y dos litros al día, ya que además previene el estreñimiento y facilita el movimiento del bolo alimenticio. Se recomienda también intentar comer todos los días a la misma hora, así como regularizar las horas de deposiciones preferiblemente después del desayuno, según indica la Clínica de la Universidad de Navarra.

Hacer ejercicio de forma regular también es recomendable, al producir una mejora de la movilidad intestinal. Intentar evitar situaciones que generen estrés o ansiedad también puede ayudar a evitar una irritación.

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